“Nos hicieron creer
que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene
sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos
enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas, la
responsabilidad de completar lo que nos falta” J.L
Y así es que en nuestro camino emprendemos la búsqueda,
pensando que sin ella no podemos vivir. Que solo a partir de ese día podemos
comenzar a sentirnos felices. Claroooo!! Entonces puedo decir que soy infeliz?…
aun no encontré esa mitad, de naranja,
mandarina, pomelo, limón (en fin cual fuera el cítrico). Bien, no es así, no se
puede estar emperrado en esa búsqueda. Generando
nuestro propio “infierno”. Si necesitamos de algo, pero no es la mitad de
nada!! Es algo mucho más especial, alguien que sea una compañía en nuestro
camino. Encontrar esa persona, a mi entender, no siempre resulta. El ser humano es muy complejo, como para
comprender cuáles son los factores que aplica a la elección de su “otra mitad”,
a si mismo de “su felicidad”. Si puedo afirmar que deberíamos aprender a
valorarnos, a querernos, a nosotros mismos. No esperar a que el otro haga algo
por mí. Porque en ese caso cuantos nos quedaríamos sentados esperando, no?¿!!
Hasta más de uno en este momento se estaría dando la cabeza contra la pared, al darse
cuenta de que dejo su vida, su felicidad, en alguien que no valía la pena.
Esperar esas cosas si lastiman, duelen en lo más profundo de nuestro ser… Todo
llega en su momento justo, mientras tanto habrá que dedicarse a vivir con lo
que tenemos… aunque tan solo sea vacio y soledad…
SIN EMBARGO CREO HABER VISTO ALGÚN CÍTRICO EN TUS ALREDEDORES. MUY BUENO, SEGUÍ PUBLICANDO.
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